Bases científicas de la zona |
Toda la teoría que avala los principios de la zona está contenida en el libro “Dieta para estar en la zona”; en este, el Dr. Barry Sears explica como el buen funcionamiento de nuestro organismo depende de un delicado equilibrio hormonal, mismo que se ve afectado por nuestro ritmo de vida y hábitos alimenticios. Para obtener el equilibrio se necesita una alimentación sana con las proteínas adecuadas, moderados carbohidratos y moderada en grasas.
El Dr. Sears recomienda que por cada gramo de grasa consumida se deban consumir 2 gramos de proteína y 3 gramos de carbohidratos, la grasa deberá estar compuesta primariamente de grasa mono insaturada, la proteína deberá de ser baja en grasa y los carbohidratos deberán provenir primariamente de vegetales y frutas. Hacer esto nos ayuda a regular nuestros niveles hormonales y mantener controlada a la insulina.
Los numerosos estudios independientes realizados por el programa nutricional de la zona han comprobado una y otra vez los beneficios terapéuticos y preventivos que involucran estar en la zona. Realizados con tecnología de punta, estos estudios se basan en los más recientes avances en el campo científico como el estudio de los eicosanoides. |
El programa de la zona tiene como meta principal controlar la inflamación silenciosa en tu cuerpo. Muy al contrario de ver la inflamación como un “síntoma” (dolor, quemaduras, etc.) la inflamación silenciosa se mantiene en muchos casos indetectable por años y afecta lentamente el corazón, el cerebro y la función inmune. De hecho toda la función corporal está controlada por esta respuesta. La inflamación silenciosa es un área gris, donde no estás “bien” pero tampoco eres diagnosticado gravemente enfermo.
De cualquier manera tu calidad de vida va en declive lentamente cuando los síntomas de la enfermedad crónica aparecen. Enfermedad cardiovascular, cáncer, alzheimer y artritis, son solo algunas de las enfermedades causadas por la inflamación silenciosa y están ligadas directamente con el exceso de grasa corporal.
Si mantienes la inflamación silenciosa bajo control, no solo estarás previniendo todas estas enfermedades, sino que también tú:
- Pensarás mejor (salud mental)
- Rendirás mejor (salud física)
- Te verás mejor (perderás exceso de grasa corporal)
- Te sentirás mejor (salud emocional)
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